
¿A donde van a parar las ideas geniales que olvidé?
¿y los amores no correspondidos?
¿y la energía despedida en cada orgasmo?
¿y los 472 paraguas que perdí?
deben estar todos en algún galpón esperando
para contarme sus historias, mi historia
desde otro punto de vista
de como aquel niño inspirado
necio y colérico
abrió poco a poco mano
de su indignación
El mundo es una máquina de olvido
y nosotros su reflejo
pero para olvidar hay que tener buena memoria
sino enseguida nos olvidamos de olvidar
y aprendemos todo de nuevo
Olvidar es un arte milenario
es como crear por substracción
como quitarle ruidos a un murmullo
para hacer la sinfonía
como contar la vida en un libro
o hacer de un libro un poema
o de un poema una frase
o de una frase, un silencio.
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