jueves, agosto 06, 2009

Sincronicidad de los des-encuentros

Yo no sabía por qué salí antes de tiempo esta mañana o por qué tomé el tren que nunca tomo hasta que, en la estación de Jussieu, mis ojos somnolientos cruzaron los tuyos no menos perplejos. Estabas linda y los años te habían cambiado un poco; te vi de lejos y pensé: ¿qué nos diremos después de tanto silencio? ¿Profanaremos la mística de este momento con un "hola, qué tal"? Pero tu tren llegó y tenías que irte, y sin palabras nos despedimos, como si íntimamente supiéramos que habrán de cruzarse estos destinos en alguna ciudad, un día.

Desencuentros sincronizados, la suerte inevitable de dos caminos que no se han elegido. Y qué bueno no elegirte, y no haberte encontrado antes; extraño destino el de estos pasos que nos separan y luego nos juntan, como dos trazos de polen que habrán tal vez de entreverarse en un jardín que aún no hemos visto, y serás entonces las flores inevitables de nuestra suerte que teje sus libretos de tiempo y distancia.

4 comentarios:

Unknown dijo...

el resto... lo que aguarda, tanta calle, las deshoras, arrancarán un baile existencial a dos desatinos del destino. Hermoso haber encontrado este blog, relamente me gusta, te enlazo, te leo. besos
Ari

caricias de fuego dijo...

Me encanta tu blog, no lo conocía. Volveré. ;)

Unknown dijo...

Vuelvo y nada.. No te pierdas... El público pide palabras!
Un beso

fab dijo...

este poema me encanta.. lo he leido varias veces .pero hoy me ha llegado mas que nunca..
mas poemas!!